El planteo surge de una problemática que se repite cada año, explicaron desde el FIT: mientras en febrero ya se desarrollan mesas de examen, cursos de ingreso y prácticas obligatorias, y en marzo comienzan las clases regulares, el beneficio recién se habilita en abril. Esta demora obliga a miles de estudiantes a afrontar el costo del transporte en un contexto económico crítico, donde el precio del boleto golpea directamente los ingresos familiares.

En cuanto a los argumento señalaron que el BEGU debería estar vigente desde el comienzo efectivo de las actividades académicas, no recién con el inicio formal de clases. La cantidad actual no cubre la carga horaria real de cursado, que muchas veces se extiende en turnos fragmentados. Lo estudiantes de barrios periféricos deben combinar más de una línea de colectivo, lo que hoy no está contemplado en el sistema.

Antecedentes y expectativas

Las concejales del PTS-FIT remarcaron que no es la primera vez que impulsan propuestas vinculadas al transporte público. En años anteriores presentaron proyectos para estatizar el servicio bajo control de trabajadores y usuarios, iniciativas que fueron rechazadas por el cuerpo deliberativo. En esta ocasión, esperan que el proyecto reciba el mismo tratamiento urgente que suelen tener las ordenanzas destinadas a beneficios para empresarios del transporte.

Para finalizar, desde el bloque de izquierda señalaron que para que la propuesta avance será clave el acompañamiento activo de estudiantes, organizaciones estudiantiles, centros de estudiantes y familias. La presión social, remarcaron, será determinante para que el Concejo priorice un beneficio que impacta directamente en el derecho a la educación y en la economía de los hogares jujeños.