Los legisladores de la izquierda jujeña apuntaron no solo contra el presidente Javier Milei, sino también contra el gobernador Carlos Sadir, a quien calificaron de "cómplice" en este proceso.
El diputado nacional Alejandro Vilca fue tajante al describir la iniciativa oficialista como una "reforma laboral esclavista". Según el referente del PTS, el proyecto busca que los trabajadores aumenten su esfuerzo para enriquecer a los sectores patonales.
Vilca aprovechó la oportunidad para lanzar una fuerte exigencia a las cúpulas gremiales:
“Para frenarlos se necesita un verdadero plan de lucha y paro general; esta es la exigencia que hacemos junto a diferentes gremios a las centrales sindicales que ni siquiera convocaron a parar ese día”.
Extractivismo y el caso Ledesma
Por su parte, la diputada Natalia Morales vinculó la reforma con la entrega de recursos naturales, señalando que los cambios laborales van de la mano con la modificación de la Ley de Glaciares y un mayor extractivismo.
Morales denunció que la reforma beneficia directamente a grandes grupos económicos de la provincia señalando que la reforma obliga al trabajador a pagar parte de su propia indemnización de su bolsillo.
Ejemplifico con el caso de Ledesma donde la empresa despidió a más de 230 trabajadores sin causa este año y que, con este nuevo marco legal, buscaría ahorrarse los costos de salida.
También cuestionó al Gobernador por hablar de "modernización laboral" mientras su gestión "no mueve un dedo" ante los despidos locales.
Finalmente, el diputado Gastón Remy apeló a datos técnicos para desmitificar los argumentos oficiales. Aseguró que estudios de la OIT demuestran que estas reformas no generan nuevos puestos de trabajo, sino que aumentan la flexibilización y reducen derechos para mejorar las ganancias empresariales.
Remy instó a la población a no confiar en las instituciones tradicionales:
“La pelea es en las calles y sin esperar nada del Congreso ni de la Justicia. Esta es la trampa a la cual nos quieren llevar los dirigentes sindicales de las centrales”.
La movilización del 18D en Jujuy busca ser, según los legisladores, el puntapié inicial de un plan sistemático que culmine en una huelga general
