Luna explicó que el martes 13 se realizará un plenario conjunto de las comisiones de Asuntos Institucionales y Finanzas, que funcionará como una reapertura formal del debate. A partir de allí, se prevé un cronograma de reuniones en distintos municipios para analizar el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo y recoger propuestas de modificación.
Por su parte, Bravo destacó que la discusión sobre la coparticipación constituye una demanda histórica de los gobiernos locales, más allá de las diferencias partidarias.
“Es un gran anhelo de los intendentes sin distinción de bandera política. Celebramos esta decisión que veníamos conversando con el vicegobernador, los diputados y también con el gobernador Carlos Sadir para que la pelota vuelva a ponerse en movimiento”, señaló.
El intendente de San Pedro detalló además que este primer encuentro será el puntapié inicial de una serie de reuniones regionales donde se buscará pulir el proyecto oficial y realizar los aportes y correcciones que surjan durante el proceso.
Una discusión que ya se intentó abrir
Sin embargo, el anuncio tiene un inevitable aire de déjà vu.
El proyecto de coparticipación municipal fue anunciado por Carlos Sadir en 2023 y volvió a ser presentado como una prioridad durante la apertura de sesiones ordinarias de 2024. En marzo de ese año, el gobernador encabezó una reunión con intendentes y comisionados municipales de toda la provincia para presentar la iniciativa. Del encuentro participaron también el vicegobernador Alberto Bernis y funcionarios provinciales.
Posteriormente se realizaron reuniones entre jefes comunales tanto del oficialismo como del peronismo para analizar la propuesta. Incluso en la Legislatura ya se había puesto en marcha un mecanismo similar al que ahora se anuncia: en diciembre de 2025 se desarrolló un plenario de comisiones destinado a presentar y debatir el proyecto enviado por el Ejecutivo, con participación de los bloques de la UCR, el PJ y el FITU.
Desde sectores de la oposición, particularmente el PTS-FITU, se cuestionó entonces la modalidad elegida para abordar la discusión. Denunciaron un tratamiento apresurado y señalaron la falta de un cronograma claro para avanzar sobre una de las principales promesas de Sadir al asumir como gobernador.
El problema de fondo sigue siendo el mismo
Más allá de la voluntad política expresada por funcionarios e intendentes, el principal obstáculo que frenó el avance de la ley continúa vigente: los recursos disponibles para distribuir entre los municipios.
Hace un par de “episodios del programa” del vocero gubernamental Alberto Siufi reconoció que la discusión quedó trabada porque lo intendentes vieron que la coparticipación comenzó a disminuir.
Según detalló, las proyecciones realizadas por varios municipios mostraban que, bajo determinados esquemas de distribución, los recursos que recibirían podrían resultar insuficientes incluso para afrontar el pago de salarios.
Entre la necesidad financiera y los tiempos políticos
La reaparición de la coparticipación municipal en la agenda tampoco es ajena al momento político. Con el horizonte electoral más cerca y mientras comienza a perfilarse el debate por el Presupuesto 2027, el tema vuelve a ocupar un lugar central entre las prioridades institucionales de la provincia.
Sin embargo, más allá de los anuncios y de la apertura de una nueva ronda de reuniones, persisten los interrogantes sobre el alcance real del proceso. El principal desafío continúa siendo el mismo que frenó los intentos anteriores: compatibilizar las expectativas de los gobiernos locales con una masa coparticipable que no alcanza para satisfacer todas las demandas.
En ese escenario, la incógnita no pasa únicamente por si habrá una ley, sino por las condiciones en las que se construirá. Si el debate se limita a negociaciones entre actores políticos, corre el riesgo de repetir un recorrido ya conocido. Por el contrario, una discusión amplia, transparente y con participación efectiva de los distintos sectores involucrados, incluidos trabajadores municipales, podría convertir una promesa largamente postergada en una herramienta capaz de fortalecer la planificación de los recursos públicos y de paso la autonomía municipal.
