Para Remy, detrás de las promesas de desarrollo e inversiones millonarias existe una realidad mucho menos favorable para Jujuy. Señaló que, pese a una década de crecimiento de la actividad, las empresas mineras apenas representan el 1,4% del empleo asalariado provincial. Aunque reconoció que los salarios del sector están por encima del promedio, afirmó que su incidencia sobre la economía local es limitada y no alcanza para dinamizar de manera significativa el mercado interno.

El legislador también puso el foco en los beneficios que reciben las compañías a través del marco normativo vigente. Según explicó, las ventajas otorgadas históricamente al sector fueron profundizadas con la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), permitiendo que las ganancias empresariales crezcan muy por encima de los recursos que perciben las arcas públicas.

Como ejemplo mencionó el caso de Exar. Según indicó, la firma distribuyó más de 120 millones de dólares en dividendos a sus accionistas durante 2025, una cifra que equivaldría a más de siete veces lo aportado en regalías y retenciones. Para Remy, esta relación refleja una lógica que se repite en todo el sector y evidencia que la mayor parte de la renta generada por el litio termina concentrándose en manos privadas.

Otro de los aspectos cuestionados fue el rol de JEMSE, la empresa estatal que participa accionariamente en los proyectos mineros. Remy sostuvo que la estructura financiera bajo la que se constituyeron esas asociaciones impide que la provincia capture beneficios significativos. Según afirmó, mientras las empresas privadas distribuyen utilidades, la participación estatal queda condicionada por obligaciones financieras previas.

La crítica también alcanzó el modelo de ocupación territorial impulsado por las compañías. A diferencia de otras etapas de la actividad minera en Jujuy, Remy aseguró que los actuales emprendimientos funcionan bajo una lógica de campamentos, sin generar infraestructura permanente para las comunidades de la puna. "No van a dejar viviendas, hospitales o escuelas", resumió.

En materia ambiental, alertó sobre las consecuencias que la explotación podría tener sobre la disponibilidad de agua en los salares y la acumulación de residuos industriales. Según explicó, las propias proyecciones empresarias prevén la utilización de centenares de hectáreas para el depósito de desechos durante las próximas décadas, transformando de manera irreversible parte del paisaje de la región.

Remy sostuvo además que, considerando únicamente los proyectos actualmente en producción, las ganancias proyectadas durante el ciclo de explotación representarían varias veces la riqueza anual que hoy genera la provincia. En ese marco, cuestionó que el Seminario del Litio se concentre en atraer inversiones sin discutir quiénes se benefician efectivamente de la actividad y cuáles son los costos que asume la sociedad jujeña.

Finalmente, el diputado planteó que el debate de fondo no pasa solamente por reclamar una mayor participación fiscal del Estado, sino por discutir integralmente el modelo extractivo vigente. En ese sentido, convocó a fortalecer la organización de comunidades, trabajadores y distintos sectores sociales para enfrentar lo que definió como un proceso de "saqueo" de los recursos naturales, una situación que, según advirtió, se profundiza con las políticas impulsadas por el gobierno nacional.