En primer lugar sorprende que se llegue a la conclusión de que la instalación de un gobierno libertario a nivel nacional con las consecuencias nefastas de su política para la población según el propio analista (cierre de empresas, despidos, recesión y la incapacidad de llegar a fin de mes según lo describe el propio periodista) sea responsabilidad de la ‘intransigencia’ de las fuerzas políticas de izquierda.

En su análisis no hay crisis de los partidos políticos históricos y su pasaje al apoyo del gobierno Nacional, no hay una burocracia entreguista que entregó las conquistas de los trabajadores (no sólo ahora sino que lo hace desde hace décadas), no hay un escenario internacional que apunta a una guerra mundial con Donald Trump tratando de imponer un nuevo reparto del comercio y la geopolítica mundial, y que es acompañado fervientemente por el propio Milei.

No tomar estos elementos para un análisis y sostener que Milei se desarrolla por culpa de la izquierda nos recuerda esa memorable escena del Hidalgo Don Quijote de la Mancha, que montado sobre Rocinante, cabalgaba en vano sobre los molinos de viento creyendo ver gigantes, estrellándose cada vez que llegaba a la base de los molinos.

Hay una inversión de la carga argumental que sorprende: Milei y su política nos lleva a mayor desocupación, peores condiciones laborales y de vida pero la responsabilidad no está en su programa económico de corte ‘austriaco’ sino en la intransigencia de la izquierda, que tiene tradición y trayectoria en argentina pero que todavía es una expresión muy minoritaria en la población .

Llama la atención también que no se vea una sobre-radicalizacion del oficialismo gobernante, es decir de la derecha, que ha llenado sus filas con personajes de corte filo fascista, anti derechos, que propuso en un momento la idea de la venta de niños (J. Milei) o la privatización de las ballenas (Venegas Lynch). A nadie sorprende que se haya constituido una agrupación autodenominada “las fuerzas del cielo” que, sacando el mesianismo de lado, se presentaron en sociedad como el brazo armado del gobierno de Milei. Estos personajes estuvieron invitados al discurso de apertura de sesiones por el gobierno libertario. Sobre-radicalizacion? No, para nada.

Evil Ways (malas costumbres, Carlos Santana)

En la nota, toma dos ejemplos para justificar esta supuesta sobre- radicalización de la izquierda que sorprende a cualquier persona medianamente interesada en las cuestiones políticas: el caso de Fate y el sindicato del neumático dirigido por la izquierda y una bandera de Mao (¡) en una marcha. Sí, aunque parezca increíble estos fueron los ejemplos desarrollados en su argumentación.

Con el caso de Fate argumenta la tragedia del cierre de la fabrica que si bien establece que la decisión final del cierre es por una responsabilidad empresarial y un tema de números, carga las tintas por la intransigencia de un sindicato combativo dirigido por la izquierda que hizo muchos paros “políticos”.

Para simplificar y no entrar a debatir que es un paro puramente político y que es un paro puramente sindical o reivindicativo (muchas veces hay de uno y de lo otro y muchas veces están mezclados) vamos a decir que el SUTNA no ha realizado ningún paro “político” en los términos que expresa el periodista. El gremio ha realizado todas las medidas de fuerza pertinentes para defender a los obreros y sus condiciones laborales, llegando al paro como medida siempre final. Ha realizado paros contra los despidos en las empresas, contra los cambios de la forma de trabajo que buscaban de fondo una mayor explotación laboral de los obreros (reducción de turnos), paros por el pago de horas extras y además se ha manifestado sistemáticamente contra las medidas de los gobiernos que atacaban a los trabajadores del neumático, como fue el paro bajo el gobierno de Alberto Fernández que el ministro Massa amenazó con abrir las exportaciones para quebrar la huelga, y bajo este gobierno alertando contra la reforma laboral, la ley bases entre otras.

La crítica a Fate llega tarde y le yerra completamente: el propio Madanes Quintanilla y el propio Milei en su discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso corrieron a la comisión sindical del cierre de la empresa. Para el empresario es la apertura indiscriminada, para el presidente es el empresario incapaz de ser competitivo.

Para cerrar y no hacerlo más extensivo, cabe aclarar que la lista negra del SUTNA, que dirige el gremio se impuso ampliamente en las últimas 3 elecciones de comisión directiva, la última realizada en 2025 ya en medio de este gobierno y sus políticas de reformas y apertura comercial. Es decir que es una dirección completamente refrendada por su base obrera.

Lo de ver una bandera Mao en una marcha en Jujuy y asombrarse sería una humorada sino fuera porque se hace como una crítica. Las fuerzas políticas de izquierda identificadas con Mao existen en Jujuy por lo menos desde los ’70 y han sido grandes protagonistas de luchas obreras en la provincia. Lo que si, en esa época circulaban más libros de Mao entre las personas que banderas con la cara de Mao sublimadas en alguna imprenta.

Sin ir más lejos y en tono de provocación, indigna una bandera de Mao en una marcha pero existen los créditos para la construcción del parque solar Cauchari, la minería de litio y otras inversiones en la provincia provenientes de un país con una bandera roja, con 5 estrellas amarillas y que tiene a Mao como uno de sus referentes hasta la actualidad: sí, estamos hablando de China!

Volviendo un rato a la seriedad, es legítimo y hasta saludable que las fuerzas de izquierdas sean criticadas (como deberían serlo todas las fuerzas políticas actuantes) pero se les puede y debe criticar por aciertos, errores, problemas de desarrollo  problemas programáticos, etc. Lo único que no se puede criticar de la izquierda es precisamente que sean de izquierda, es decir que en su planteos busquen subvertir el orden establecido, busquen la socialización de los medios de producción y superar al capitalismo.

Es interesante este punto porque casi todo un sector de la izquierda mundial ha caído en esta trampa. El llamado foro de San Pablo, que era una suerte de Congreso de la izquierda en los ‘90 hoy son o fueron gobierno integrándose o aliándose a partidos tradicionales y no ha cambiado sustancialmente nada en cada caso (PT en Brasil, Frente Amplio en Uruguay, Syriza en Grecia, etc.).

Es frente a esta adaptación de la mayoría de la izquierda mundial que sigue existiendo un sector de izquierda intransigente, o revolucionaria como prefieren identificarse.

También es falso el relato de que las ideas de izquierda cayeron con el muro de Berlín o la muerte de Fidel Castro. Han sido derrotas sin duda, pero eso no significa que las ideas están pasadas de moda. O sino que vamos a decir de el capitalismo que es más viejo todavía que el comunismo? El capitalismo ha llevado a dos guerras mundiales y la mayoría de los conflictos bélicos en el mundo en los últimos 150 años al menos, y hoy está llevando a una masacre sin precedentes a varios pueblos del mundo, encabezados por un imperialismo decadente embanderado por Trump que pretende anexar Canadá, quedarse con Groenlandia, el Golfo de México, el Canal de Panamá y convertir a Latinoamérica en un protectorado, que ha sido cómplice en la destrucción total de Gaza asesinando a decenas de miles de palestinos para convertir la Franja en una riviera con hoteles de lujo para explotar el turismo, que acaba de bombardear Irán por segunda vez en menos de un año y la lista continúa.

Volver a Sarmiento

Para darle una vuelta de tuerca interesante vamos a tomar a uno de los padres del liberalismo en Argentina para defender el derecho que tienen las corrientes de izquierda a desarrollar su actividad política bajo su propio programa.

Cuando don Domingo Faustino tuvo que marchar hacia el exilio a chile, escribió con carbón sobre una piedra una frase memorable que nos hicieron estudiar a todos en la escuela: “on ne tue point les idees” una frase en francés mal traducida como las ideas no se matan. En realidad una traducción más ajustada sería no se puede ponerle un punto (de más) a las ideas. Es decir que el propio Sarmiento defendía no sólo el ejercicio de sus ideas sino que respetaba -al menos en su planteo- la libertad de que cada sujeto pudiera expresar su pensamiento sin que nadie pueda agregarle o recortarle algo a su pensamiento.

Trump y Milei le dicen comunista a todo aquel que produce sombra, llegando al ridículo de decir que los militares del Pentágono o empresas contratista de defensa son comunistas y que un impensable como Rodríguez Larreta también abreva en el comunismo.

Trump ha desconocido su derrota electoral frente a Biden y pretende desconocer las próximas elecciones de medio término si no sale victorioso.

Hoy tenemos, a escala mundial en general y en Argentina en particular una sobre-radicalizacion de la derecha, pero parece que algunos no están preparados para este debate.

Siempre es bueno volver a los clásicos.